Jornada en la Fundación Ramón Areces

Buscando novedades del Font up y de su uso en niños pequeños, me encuentro con un artículo en El español que da que pensar. Cuenta que este mes en la revista Mit Technology Review explican la historia de un padre piloto que después de informarse que se habían encontrado efectos positivos en ratones tratados con Prozac consiguió que un médico se lo recetara para su hijo de 14 años y con Síndrome de Down. Es en un artículo de la revista BRAIN donde se explica que después de tratar en ratones con la fluoxetina, cuando nacieron las crias descubrieron que tenían el mismo número de neuronas que en un cerebro que no estaba afectado con el Síndrome de Down. Es por eso que en EEUU hay muchos padres que están reclamando este estudio en humanos.

Mara Dierssen investigadora del Centro de Regulación genómica y con la que hemos tenido la oportunidad de cartearnos, explica en el diario que : »  Aunque este resultado es muy interesante, no ha sido replicado en seres humanos y siempre hay que ser cautos, ya que algunos estudios de casos sugieren que medicamentos como Prozac, cuando se usan durante el embarazo, pueden dañar al feto y se desconoce su potencial impacto sobre el desarrollo de bebes y niños pequeños con Sindrome de Down» aunque tambien reconoce algo positivo en esta hipótesis: «Abre una oportunidad que nosotros también hemos abierto con nuestro trabajo, que es que el cerebro durante el desarrollo es mucho más plástico y que por tanto actuar preventivamente sería lo ideal».

De momento lo que estamos haciendo nosotros es seguir con las terapias de estimulación temprana y estar al día de los nuevos avances que a nivel de ensayos clínicos se están realizando.

La Fundación Ramón Areces y el grupo editorial Nature han organizado unas jornadas con el título «Síndrome de Down. De los mecanismos moleculares a los ensayos clínicos».

  • Victor Tybulewicz del Francis Crick Institute, MIl Hill, en Londres, trabaja en la comprensión de las causas del Síndrome de Down y sus esfuerzos van encaminados a identificar los genes en el cromosoma 21 que causan los distintos aspectos del Síndrome.
  • Mara Dierssen, jefa del grupo de laboratorio de Neurobiología Celular y de Sistemas en el Centro de Regulación Genómica de Barcelona, acotar genes es fundamental para el abordaje farmacológico.
  • Xavier Liogier D’ardhuy, investigador del Centro de Innovación de Roche en Basilea, lidera un trabajo que busca nuevos desarrollos de tratamientos para la discapacidad intelectual: en estos momentos han comenzado ensayos clínicos con adultos, adolescentes y niños.
  • Alberto Costa, del departamento de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad Case Western Reserve, Cleveland (Ohio) investiga posibles terapias para mejorar la congnición y prevenir el desarrollo del Alzhéimer en estas personas.

Dierssen concluye con que el Sindrome de Down «no es esa enfermedad que tenemos que dejar de lado porque no tiene tratamiento y porque es demasiado compleja, sí hay posibilidad de intervenir de forma más exitosa»

Mientras; leo en Down21 que en la Comunidad Valenciana en 2012 de 90 embarazos con Síndrome de Down, fueron abortados 66. Entonces ¿con qué me quedo?

  • con la tendencia de consolidar la población de síndrome de down debido al incremento de la esperanza de vida gracias a las mejoras en salud y mayor inclusión social de las generaciones jóvenes.
  • con otra tendencia mucho más triste tendente a erosionar la población con el aborto voluntario.

Yo que hablo desde la experiencia de tener un niño con Síndrome de Down, me quedo claramente con mi hijo al que adoro.

 

 

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