tres de noviembre

Ayer fue el día internacional de la discapacidad y  quiero agradecer a Asindown  el cariño que dedican a nuestros niños. El día que me confirmaron que mi “bizcochete” tenía síndrome de down, llamé para preguntar sobre la estimulación temprana. Recuerdo perfectamente que después de salir de la consulta del ginecólogo, me fuí en coche al trabajo, y aparqué a unas manzanas de distancia. Aproveché el paseo para hablar con alguien de la Asociación. La persona que me atendió fue amable, cariñosa, valiente, me habló que no solo trabajaban con los niños, sino también con los padres. Me tranquilizó. Tenía la cabeza llena de ideas preconcebidas y de datos, de porcentajes. Esa voz al otro lado del teléfono, fue como una ola, vino, borró lo que había escrito en la arena y se fue para empezar de nuevo. Tenía en mis manos una pizarra en blanco. Perfecto